viernes, 30 de diciembre de 2011

ÚLTIMO DÍA DEL AÑO...


Cosas que hacer antes del 2012: 

- Estudiar las actualizaciones del temario (por si  no se acaba el mundo)
- Jugar con mi chucho a tirarle pan
- Ducharme
- Abrazar a Sergio
- Comprar comida
- Felicitar a alguien por su cumpleaños
- Tomar Frenadol o sustitutos
- Suicidarme (no, esto lo dejamos para otra ocasión, era para darle más emoción)
- Pintarme las uñas de negro
- Acariciar a los gatitos
- Ver la película "In search of a midnight kiss"
- Cocinar
- Repaso mental e involuntario del 2011
- Escribir esta tontería en el blog


Foto: Efecto del sol incidiendo sobre un objeto ^^

domingo, 25 de diciembre de 2011

OTRA VEZ EN LA PUERTA DEL SOL...



Un ritual es un conjunto de acciones que se da siempre en el mismo orden de manera repetitiva. Un ritual puede ser, por ejemplo, levantarse todos los días a la misma hora, dedicar tiempo a leer las mismas páginas webs casi en el mismo orden de preferencia, comer las mismas veces al día y cepillarse los dientes después de cada comida, primero de arriba a abajo, luego de lado a lado, y luego enjuagarnos de tal o cual manera, primero el agua hacia la derecha, luego hacia la izquierda, o viceversa.Todo el mundo los tiene, porque nos alejan de cosas que no nos gustan: la incertidumbre, la pérdida de control, el miedo.

Los contenidos de los rituales no tienen por qué ser inteligentes, ni ser atajos mentales, ni evitar problemas. Pueden ser incluso absurdos, porque lo único importante es: hay que hacerlos siempre en el mismo orden y de la misma manera.

Por ejemplo, ir a la Puerta del Sol todos los años a comerte las uvas el 31 de diciembre a las 12 de la noche, ni un minuto más, ni un minuto menos. Antes de ir a la Puerta del Sol, seguramente habrás cenado con X personas, puesto X ropa y después irás a X sitios.Y eso va creando en nuestra cabecita una imagen mental, un símbolo de lo que es "la nochevieja", y ahí estaría la parte negativa de los rituales: Que nos hacen vulnerables a recordar cualquier cambio que se produce.
Como acordarte perfectamente de esa navidad cuando se te murió un ser querido, o de ese cumpleaños que pasaste llorando en tu habitación, o de esa nochevieja que estuviste trabajando hasta tarde y nadie vino a buscarte.
Y eso lo recordamos año tras año, como si fuera un efecto colateral de la repetición. Algunos incluso intentan no realizar más rituales, en un acto de rebeldía ante un mundo que perciben incontrolable, pero ese efecto colateral va apareciendo igualmente una, otra y otra vez.

Y eso (la parte negativa) es por lo que no me gustan los rituales, aunque no los evito, como no evito en general las recompensas inmediatas. Me angustia pensar que un día me levantaré y mi perro no vendrá a saludarme.


"La vida cada vez da palos más grandes. Cuando eres pequeño el palo es que te echen la bronca tus padres. Cuando eres adolescente, el palo es que la chica que te revoluciona las hormonas pasa de ti. Cuando eres adulto, la vida te pone pruebas cada vez más duras, como una muerte cercana o que tu novia aborte el hijo que esperábais. Y lo peor no es eso, lo peor es que esas pérdidas a veces son tan grandes que ni siquiera puedes volver atrás. Y te vas dando cuenta de que hay cosas que, literalmente, ya no puedes postergar más" (psicólogo dixit....) 

martes, 20 de diciembre de 2011

1 MES, 1 SEMANA, 1 DÍA




1 mes, 1 semana y 1 día es lo que me separa del día del examen, cuando, quizá, pueda cambiar de vida. No quiero imaginarme una vida donde no sea posible, aunque algunos políticos se empeñen en ello.

Y a pesar de que sacar plaza es de lo que más deseo en este momento, no he puesto todo mi esfuerzo en conseguirlo. ¿Por qué? Porque nada en esta vida me motiva lo suficiente como para dejarme la piel en ello, aunque fuera el más grande de mis deseos.

Y además, exceso de confianza. Quién lo diría... El exceso de confianza impide más lograr unos objetivos que la falta de la misma. He dicho.

Puede sonar repelente, pero en mi vida he suspendido una prueba académica, y a través de esa experiencia realmente surrealista (surrealista porque yo no soy un cerebrito), una, por muy baja autoestima que tenga, tiene que pensar a la fuerza, que eso no se le da mal del todo.

Y por eso, por eso no he estudiado lo suficiente. Porque no me he esforzado por salir de la cama a estudiar y porque me he autoengañado con el "ya estudiaré mañana", "quedé en muy buena posición el año anterior", "hay que vivir la vida y no sólo estudiar"...

Por desgracia para mí, algunos de mis "competidores" sí tienen esa motivación y energía necesarias para conseguir este objetivo que requiere tanto sacrificio.

Yo no tengo que sacrificar mucho pero lo poco que tengo, no lo he sacrificado, ni creo que lo haga. Porque cuando llegue febrero, otra vez mi objetivo volverá a estar "demasiado lejos".

Cuanto más estudio, más dudas tengo, más sensación de que no se acaba nunca y de que sólo sé que no sé nada. Así que, nuevamente, y como el año pasado, espero un milagro. Tener suerte, que pregunten lo que más he estudiado, que no pregunten lo que he leído sin estudiar en profundidad. Esas cosas que todo el mundo pide por navidad. Aunque otros se lo merezcan más, eso es lo que espero para mí.

Por cierto, época navideña es deprimente. ¡¡Quiero hibernar!!