domingo, 31 de julio de 2011

DE LOS NERVIOS (CRANEALES)...

Las reglas mnemotécnicas te ayudan a registrar mejor la información y por tanto puedes recordarla mejor a largo plazo...son especialmente útiles cuando el material a registrar te suena a chino, como por ejemplo, los doce pares craneales, nervios que parten de la base del cerebro y salen por los agujeros de la base del cráneo... también puedes volverte loco.





Un oso panda llegó gracias a su olfato (I: Olfatorio) a una óptica (II: Óptico) humana, porque en las ópticas de osos pandas no le solucionaban su problema: que no podía mover los ojos (III: Oculomotor), lo cual le resultaba bastante molesto en su vida diaria.
La recepcionista, creyendo que todo era una broma, insultó al oso panda diciéndole que era un oso patético (IV: Patético) y que se marchara de ahí, o llamaría treinta veces (V: Trigémino) a la policía. El oso panda, sintiendo un dolor nervioso en el abdomen (VI: Abducens) y con un rubor en su rostro (VII: Facial), le dijo que esperaría en el vestíbulo (VIII: Vestibulococlear) calladito, hasta que saliera el Dr. Gloso (IX: Glosofaríngeo). Pero el Dr. Gloso no estaba allí esa mañana, ya que además de que no le gustaba trabajar (X: Vago), también era un aficionado de las nuevas tecnologías, y se encontraba en el centro comercial de al lado, comprando los últimos accesorios (XI: Accesorio) que habían salido para su ordenador. De tanto esperar, el oso panda se puso más y más nervioso, hasta que le entró hipo (XII: Hipogloso) y pudo, de repente, volver a mover los ojos por fin.

miércoles, 27 de julio de 2011

En busca del valle encantado...





"  - Mamá, mamá, ¿vuelé?
   - No, te caíste.  "


Igual que Piecito, yo también busco el Valle Encantado.
¿Cómo sería el Valle Encantado? Decía Piecito que era un lugar lleno de agua y comida, pero eso podría ser mi nevera, y creo que no tiene nada que ver con un valle, y menos, encantado.

El Valle Encantado seguro que es un lugar donde puedes decidir nacer y morir, sin que nadie te llame abortista, asesino o tarado mental suicida. Es un lugar donde tu máxima preocupación es correr, jugar y pasarlo bien, como decía la canción.

En el Valle Encantado nadie se siente solo ni triste, pero tampoco estás obligado a ser feliz, guapo, delgado y rico.

Por eso se extinguieron los dinosaurios, porque después de recorrerse este mundo, perdieron la esperanza.

sábado, 23 de julio de 2011

LA NIÑA QUE LLORA EN TUS FIESTAS

Decía Carl Jung que todos tenemos una Persona y una Sombra. La Persona era aquello que conocían los demás de nosotros, y la Sombra, lo que sólo nosotros sabemos y decidimos esconder, porque es de listos no mostrar según qué cosas (no podríamos adaptarnos al mundo si no fuera así). La Sombra es lo que nosotros mismos rechazamos de nuestra personalidad, lo que no aceptamos ser, pero somos irremediablemente. Jung opinaba que para ser un equilibrado mental, algún buen día deberías integrar tu Persona y tu Sombra, y aceptar que no eres ni tan bueno como creen algunos de tu alrededor, ni tan malo como crees tú.

Entonces, según Jung, el camino hacia mi sanación mental completa sería fácil, porque mi Sombra no está demasiado oculta, ya que si yo fuera un pecado capital, sería la Envidia, y la envidia es tan transparente como la pataleta de un niño pequeño. Los demás también pueden verla, desgraciadamente para mí.

La envidia es una lacra que te lleva a relacionarte siempre con personas que estén igual de mal que tú o peor, porque no puedes soportar la felicidad ajena. Tampoco soporto que los otros sean más guapos y listos.

Tener envidia es de esas cosas naturales del ser humano, que demuestra que ser natural y ser sano no es la misma cosa (aunque los herbolarios no estén de acuerdo en este punto). 

Por culpa de la envidia, he tenido que deshacerme de muchas relaciones, porque simplemente no he podido dejar que me comparen, evalúen, y salir perdiendo, claro. Porque tengo un mal perder. Un pésimo perder.

En ocasiones me he alegrado por el bien de otra persona, pero esto sólo ha ocurrido cuando ese bien me ha beneficiado directamente también a mí, o lo he generado yo. Pero en general, no me gusta ver lo bien que se lo pasan todos menos yo. Me cuesta hacer vínculos y no me extraña, con estas cualidades tan maravillosas.

Cuando no se compite por felicidad sino por personas, la envidia se transforma en una de sus más dañinas variantes: los celos.  Por eso, como buena envidiosa que soy, soy asquerosamente posesiva.

Muchas veces intento eliminar esas emociones perjudiciales, que me han demostrado que pueden cargárselo todo, pero al final, siempre han sido como un cáncer con miles de metástasis que no he podido controlar.

Mi Sombra no sólo está formada de envidia, y por eso, no creo que mi Persona y mi Sombra acaben siendo amigas.

Definitivamente, necesito madurar ¬¬

"Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz
sino haciendo consciente la oscuridad "

miércoles, 13 de julio de 2011

¿A TODO CERDO LE LLEGA SU SAN MARTÍN?

 
Stalin era un hombre que, según las leyes del karma, debió ser muy buena persona... 




Según la Wikipedia, el “karma” es una especie de energía que proviene de las acciones de las personas, que puede transformarse en positiva o negativa, según te hayas comportado en el pasado inmediato (no entraré en el tema de las reencarnaciones, un tanto delirante).

Aunque últimamente se ha puesto de moda esto del karma, ya tenemos un montón de frases en la cultura popular de las que dicen las abuelas, del tipo “quien siembra vientos recoge tempestades” o “cada cual tiene lo que se merece", "a todo cerdo le llega su San Martín", "la vida pone a cada uno en su sitio", etc.

Piaget, en su estudio del desarrollo moral, ya identificó que existía en los humanos el concepto de “justicia inmanente”, es decir, una justicia que se derivaba de la misma naturaleza, una justicia perfecta donde  no se dejaba libre de sufrimiento a ningún culpable, ni se dejaba de premiar a los bondadosos. Vamos, una justicia como por gracia divina, diría yo. En sus investigaciones detectó que este concepto de justicia se iba desvaneciendo y desaparecía totalmente alrededor de los 7 años de edad, cuando los niños empezaban a recibir las primeras hostias sin ton ni son, supongo. Pero parece ser que se equivocaba con esto de la edad, o quizá es que hay adultos que se han quedado estancados en esa fase de “todo irá bien si soy buen chico”. No sé. 

Y es que el karma no deja de ser determinismo. Buscar una explicación para todo está entre las aficiones Top Ten de los humanos, nos gusta creer que el mundo está ordenado (¡incluso el universo!) y que todo puede explicarse si nos esforzamos. Seguro que Darwin estaría orgulloso de lo bien que hemos evolucionado con lo dura que es la vida, buscándonos mecanismos variados y estupendos para no tener que soportarla tal cual es, como por ejemplo, el karma.
El karma, como invento de evasión, es, por tanto, muy adaptativo para la especie, porque protege nuestra autoestima. Además, en las leyes del karma no sólo encontramos esa explicación que tanto nos relaja, sino que también nos atribuye el control de nuestra vida. Dos por uno, pa qué quieres más.
Aceptar que gran parte de tu vida no depende de ti sino de otros y de las circunstancias, que en tu existencia hay un gran porcentaje de incertidumbre, y que por mucho que hagas el bien, puedes ser una persona desgraciada igual, es una patada muy seria a la autoestima y a la sensación de seguridad, y diría que también al estado de ánimo. Descubrir la verdad, que estamos movidos por una inercia desconocida que empuja desde muchas direcciones, mezclada con altas dosis de azar que dominan más de lo que quisiéramos, es demasiado desolador.

Hasta aquí todo bien, cada uno que gestione sus mentiras como pueda y se enganche a todas las que precise, pero ¿cuál es el peligro del karma? El peligro del karma es la distorsión de la realidad a otros niveles ya un poco pasados de rosca. Por ejemplo, presenciar cómo alguien está obteniendo un castigo y pensar automáticamente “seguro que algo ha hecho”, o bien la opción contraria, presenciar a alguien con mucho éxito y pensar que es por su esfuerzo, dedicación, o porque es buena persona. Cuando quizás la persona sancionada es inocente, y la persona con un montón de amigos y poder, es un hijo de puta. Con este procesamiento tan erróneo de la información nos podemos quedar tan anchos y tranquilos, pero estaremos cometiendo errores graves de atribución de culpa, ¡y acumulando karma negativo sin ni siquiera enterarnos!
Otro peligro del karma es la creencia del mundo justo y que por mucho que sufras, tendrás tu recompensa. Es más, he visto que la creencia más potente para sobrevivir al sufrimiento y darle un sentido es que cuanto más sufras, más cerca está la recompensa y más grande será. Pues no. Creo que los niños de los cuales han abusado no son conocidos por tener una vida posterior muy feliz y tranquila, y creo que los que han perdido las piernas por haber sido atropellados, después no encuentran el amor de su vida como compensación. 
Aunque sabemos que ser violado y atropellado son dos cosas que parecen escapar bastante a nuestro control, nos resistimos a aceptarlo, aceptar el azar como un factor importante, sobre todo en otros casos donde no está tan claro quién es el bueno y quién es el malo, que es el caso de la mayoría de situaciones en las que nos vemos envueltos. Por mucho que soples el dado, no saldrá el número que quieres.